Buenas costumbres
Como mis hermanos mayores habían sido participes necesarios de mi llegada a este mundo, fueron mis padrinos de bautismo. Corría el año 1985 y en esta pequeña ciudad las costumbres estaban ligadas a los designios del clero, si tu familia pretendía ser una familia de bien. Ir a misa todos los domingos, confesarse cada tanto y realizar todos los sacramentos. A medida que los niños iban creciendo, eran evangelizados primero en la familia, luego en el colegio católico en conjunción con la iglesia principal. Participar de retiros espirituales, eventos religiosos, días festivos en conmemoración a la virgen del Rosario, patrona de la ciudad, todos los 5 de octubre. Los niños se vestían de angelitos para escoltar a la virgen en la procesión a la que todo el pueblo acudía en la plaza principal y en las calles más importantes. Si tu hijo o hija era uno de esos angelitos ¡qué orgullo! Seguro tenías ganadas las puertas del cielo o al menos las de la iglesia. Como costumbre se arrojaban pétalos de ...